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Querida familia de "Amigos para Ayudar": En este blog, que tiene el deseo de ir creciendo cada d铆a m谩s,  me gustar铆a ofreceros diferentes contenidos religiosos que os sirvan de utilidad. Como ver茅is en el 铆ndice que os presento a continuaci贸n, ya tenemos diversas secciones, pero me gustar铆a ir a帽adiendo nuevas tem谩ticas uqe puedan ser de vuestro inter茅s.  INDICE DEL BLOG: Los cinco minutos del Esp铆ritu Santo Oraciones y Santo de cada d铆a Lecturas y Evangelio de cada Domingo Libros, pel铆culas y m煤sica Alguna reflexi贸n tem谩tica Cantos      Espero que en vuestros comentarios me vay谩is indicando el valor que tiene para vosotros estos art铆culos que publicamos en "Amigos para Ayudar", as铆 como nos dej茅is alguna sugerencia para ayudaros cada vez m谩s. 

馃搾 Los estipendios de la Misa


 

LOS ESTIPENDIOS DE LA MISA

Con este art铆culo quer铆a informaros sobre lo que dice la Iglesia en materia de estipendios, para explicaros el sentido de los mismos y que conozc谩is lo que dice el C贸digo de Derecho Can贸nico sobre este particular.

A todo sacerdote que celebra o concelebra se le puede dar un estipendio para que aplique una Misa por determinada intenci贸n. (c. 945)

1.  El sentido de los estipendios de la Misa

El sentido de los estipendios de la Misa s贸lo se puede comprender si, desde la fe, se entienden varios aspectos de la doctrina cristiana.

(1) Por un lado, est谩 el valor infinito que tiene la Eucarist铆a, que es el sacrificio que ofreci贸 el Se帽or Jes煤s, al Padre Eterno, derramando su sangre, por la salvaci贸n de todos los hombres.

(2) En segundo lugar, hay que entender que la Misa que se “ofrece” por alguien debe significar una verdadera “ofrenda”.

Esta ofrenda es posible porque como hijos, amados y queridos de Dios, todo fiel participa del sacerdocio real de Cristo que, como Hijo Amado, tiene la complacencia del Padre y puede ofrecer un culto que agrada a Dios, y puede interceder por el mundo.

(3) Al aplicar la Misa de forma p煤blica por una intenci贸n, contamos, no s贸lo con nuestra oraci贸n, sino con la oraci贸n de toda la Iglesia. Recordemos dos textos muy importantes:

a) Si dos o tres se ponen de acuerdo para pedir algo, mi Padre se lo conceder谩. (ver Mt 18,19)

b) No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia. (Misal Romano)

(4) En cuarto lugar, est谩 el valor de la oraci贸n del sacerdote, que elegido por Dios y consagrado por el sacramento del Orden, act煤a in persona Christi
(en la misma persona de Cristo Cabeza)
e in nomine Eclesiae, y de esta forma su oraci贸n tiene la eficacia de quien ha sido nombrado por Dios como mediador entre Dios y los hombres.

Como suele decirse vulgarmente: “pida usted, que est谩 m谩s cerca de Dios y le har谩 m谩s caso”.

(5) Adem谩s, con el estipendio “ayudamos a la Iglesia en sus necesidades”, de forma especial con el sostenimiento del clero.

(6) No olvidemos tampoco el acto de caridad que supone rezar por los difuntos y en especial por las benditas 谩nimas del purgatorio, que ya no pueden ofrecer ning煤n acto a Dios y esperan purificarse. La Iglesia nos ha ense帽ado que nuestra oraci贸n, gracias a la comuni贸n de todos los santos, puede acelerar su purificaci贸n y ganarles la indulgencia.

(7) Por 煤ltimo, consideremos que al ofrecer la Misa contribuimos, sin decir una sola palabra, a la evangelizaci贸n y a la propagaci贸n de la fe, porque sin decir ninguna palabra, con nuestro gesto, y con todo lo que este implica, nos convertimos en testigos y transmisores del valor y los contenidos de la fe.

2.  La ley can贸nica acerca del estipendio

Esta ley est谩 recogida en el C贸digo de Derecho Can贸nico, en los c谩nones c.945-958; c.534 y c.1.385.

a)  Sobre la cuant铆a del estipendio

Seg煤n el c.952, corresponde a los Obispos de la provincia, fijar el estipendio de la Misa, de forma que es posible que en diferentes provincias se cobre un estipendio distinto. En nuestro caso, la Provincia Eclesi谩stica de Madrid, formada por las Di贸cesis de Madrid, Alcal谩 y Getafe, ha fijado el estipendio, desde junio de 2008, tal y como aparece en el Bolet铆n Oficial Eclesi谩stico, en 8€. Antes eran 6€ 贸 1.000 ptas.

Un sacerdote no puede pedir mayor cantidad[1], pero si puede recibirla, si es voluntad del feligr茅s hacer con ello un donativo a la Iglesia.

De hecho los sacerdotes tienen la obligaci贸n de aceptar una cantidad inferior si la persona en cuesti贸n no puede pagar la cantidad fijada por la Provincia Eclesi谩stica as铆 como decir la Misa a煤n cuando la persona haya fallecido sin poder pagar el estipendio. (ver c. 948, 949, 952).

Por otro lado, si los fieles quieren dar m谩s, tampoco hay problema. Lo 煤nico que hay que tener claro es si quiere que se le digan tantas Misas como d茅 el dinero o dar ese dinero por la Misa.

Si los fieles dan m谩s cantidad que la estipulada, el sobrante se destinar谩 a lo que haya determinado el Ordinario del lugar[2].

El c. 947 pide que se evite toda apariencia de comercio en esta materia, pues la Misa no cuesta nada. Cristo muri贸 por todos de forma gratuita. M谩s bien, al contrario, la Misa tiene un valor infinito y no puede pagarse ni con todo el oro del mundo. Se trata, pues, de un ofrecimiento, pero nunca no de una compra.

El sacerdote, a煤n cuando no recibiera encargos puede aplicar intenciones en la Misa que celebra, dada su condici贸n de sacerdote, y pedir especialmente por los m谩s necesitados de su parroquia. (c 945 §2).

Y si por alguna causa el sacerdote no hubiere dicho la Misa que se le encarg贸 y por la que se le dio dicho estipendio, la tendr谩 que hacer otro d铆a, pues la obligaci贸n de ofrecer la Misa no prescribe. (c. 949).

b)  Sobre la intenci贸n de la Misa

El sacerdote que es p谩rroco debe aplicar la Misa de los Domingos o d铆as de Precepto por el pueblo que tiene encomendado. (c. 534). Por lo que si en el pueblo donde est谩 s贸lo hay una Misa dominical, no se pueden acoger intenciones esos d铆as.

Seg煤n el c. 948, no se podr铆a aplicar m谩s de una intenci贸n en la Misa, por lo que a cada Misa se puede decir s贸lo intenci贸n. En la pr谩ctica, y en todas las parroquias, dado que no hay tantos sacerdotes ni tantas Misas en las parroquias, y, sin embargo, si que hay peticiones por parte de los fieles, se aceptan m谩s de una intenci贸n por Misa, al menos muchos d铆as.
El sentido com煤n y el recto juicio han de saber compaginar una facilidad para que la gente aplique la Misa por sus intenciones y respetar en lo posible el esp铆ritu de la ley. Es as铆 que suele ser costumbre que el Cabo de A帽o o el Funeral Novenario, se respete por norma general y para otras Misas se acepten varias peticiones, procurando que no sean demasiadas el mismo d铆a.

Un sacerdote no puede recibir m谩s Misas que se pueden decir en un a帽o. (c. 953). Por lo que una vez al a帽o es necesario volver a pedir Misas, aunque se pidan todos los a帽os en las mismas fechas.

Por todo ello, debe existir, en cada parroquia, un libro de Misas, donde se anoten las intenciones y se lleve cuenta de los donativos recibidos, de forma que sea f谩cil el control por parte del p谩rroco y del Ordinario del lugar (c. 955 §4; 957; 958).

3.  Pr谩ctica com煤n en muchas parroquias

a)  No se pueden decir las Misas Gregorianas. Para ello es mejor ir a iglesias de religiosos, en los que la comunidad de frailes ofrece una mejor posibilidad de hacer todas las Misa encargadas sin interrupci贸n. 

Las Misas Gregorianas son 30 Misas seguidas, dichas sin interrupci贸n, por un difunto. Cuestan lo mismo que las dem谩s, pero se dicen por devoci贸n.

La Tradici贸n nos cuenta c贸mo en el a帽o 604, un monje llamado Justo falto a su voto de pobreza y c贸mo, al poco tiempo, enferm贸 y muri贸, por la culpa. El papa san Gregorio Magno record贸 a los dem谩s monjes los episodios de Hechos 5, 1ss y Hechos 8, 20 en los que el Ap贸stol san Pedro condena severamente las actitudes avariciosas y la codicia de las personas. Quiso inculcar gran temor a los monjes en este asunto, pero luego, temiendo por la salvaci贸n del monje, y para dar una esperanza a los dem谩s, mand贸 que se le dijeran 30 Misas seguidas por 茅l. Una vez dichas, aquel monje, se apareci贸 a un compa帽ero y le dijo que se hab铆a salvado gracias a las 30 Misas que hab铆an dicho, las “Misas Gregorianas”.

b)  El sobrante de los estipendios

El sobrante de los estipendios (que es el dinero que supera los 8€ fijados por los Obispos madrile帽os para la intenci贸n de la Misa) se sobreentiende que lo est谩s dando a la parroquia. Es ella la que deber铆a enviar al Obispado el sobrante. En la pr谩ctica creo que muchas parroquias se los quedan para sus propios gastos. De esta manera, si una persona entrega 10€ para la aplicaci贸n de una Misa, los 2€ sobrantes se quedar谩n en la parroquia en vez de ir al Obispado, pues, antes de pensar en ayudar a los dem谩s, tienen que mirar por sus propios gastos, siendo adem谩s que el Obispado recibe de cada iglesia el 10% de todo lo que ingresa.

c)  Sobre las intenciones en d铆as fijos del mes

Aquellas personas que suelen decir una Misa a sus familiares un d铆a concreto al mes, tendr谩n que aceptar la posibilidad de que, por alguna raz贸n, no se puedan decir las Misas tales d铆as, en cuyo caso se dir谩n el siguiente d铆a que sea posible, siempre con posterioridad a la fecha pedida, para poder darse cuenta y asistir cuando haya sido programada.

Espero haber contribuido no s贸lo a daros una informaci贸n 煤til, sino a mejorar el sentido y devoci贸n.



[1] No le es l铆cito al sacerdote pedir una cantidad mayor de lo estipulado, (c. 952), y aquel que obtiene un lucro ileg铆timo por el estipendio de la Misa debe ser castigado con una censura o otra pena justa. (c. 1385). Lo que s铆 puede es recibir m谩s si as铆 lo ofrece el donante (c. 952).

[2] El fin del dinero sobrante lo determina el Ordinario del lugar, esto es, el Obispo y sus vicarios (el Consejo Episcopal de la Di贸cesis). c. 951. En la Archidi贸cesis de Madrid ese dinero sobrante va al Fondo de Cooperaci贸n Diocesano cuyo cometido es el sustento del clero en aquellas parroquias que no pueden pagar su salario.

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